La reseña forma parte de la tarifa.
Una tarifa que ignora lo que dijeron los huéspedes recientes está incompleta.
Hu, Yang y Park reunieron, en 2019, 163 estimaciones procedentes de 22 estudios. El trabajo salió en el International Journal of Contemporary Hospitality Management. No es la experiencia de un hotel. Es una revisión: pone muchos resultados unos junto a otros y mira qué queda en el centro.
En el centro, la elasticidad mediana de las valoraciones en línea sobre la tarifa fue de 0,851. La palabra elasticidad, aquí, significa cuánto se mueve una cosa cuando se mueve la otra. 0,851 quiere decir que la valoración y la tarifa se movieron juntas, pero no una por una. Si la valoración sube, la tarifa tiende a subir, y no en la misma proporción.
No conviene convertir 0,851 en “un 85 % por estrella”. El artículo no dice eso. 0,851 no es un porcentaje que se sume a la tarifa de un hotel concreto cada vez que gana una estrella. Tampoco es una promesa. Es la mediana de 163 estimaciones: el punto medio de muchos estudios, no la regla de un establecimiento.
Dentro de esa revisión, no todas las líneas de una reseña hacen el mismo trabajo. La relación calidad-precio y la valoración de la habitación tuvieron el mayor vínculo con la tarifa. Personal y limpieza no mostraron un vínculo significativo. Eso no significa que al huésped le den igual el personal o la limpieza. Significa que, en ese conjunto de estudios, el vínculo con el precio no aparecía en esas dos líneas. Aparecía en el valor y en la habitación.
“Las reseñas están bien” mezcla todo eso en una frase. Un hotel puede tener comentarios favorables sobre la recepción y una serie de quejas sobre el precio, y el resumen puede seguir siendo que las reseñas están bien. Para acompañar una tarifa hace falta la parte de la reseña que se mueve con ella, no el promedio de todas las frases amables.
Si no hay reseñas recientes, el resultado honesto es un hueco. No un suplemento inventado, ni un número puesto para que la línea no quede vacía. Un hueco dice lo que falta. Una cifra inventada dice que no falta nada, y eso es falso.
Por eso no basta con poner “las reseñas están bien” al lado de un precio. En esa revisión, lo que se movía con la tarifa era la relación calidad-precio y la habitación, no un juicio único sobre todo el comentario. Si no hay reseñas recientes, deja el hueco a la vista. No rellenes con una cifra para que la línea parezca completa, y no conviertas 0,851 en un porcentaje por estrella.
Hu, Yang y Park, International Journal of Contemporary Hospitality Management, 2019.